El color y el dinero

“Yo la encontré por mi destino,
de pie a mitad de la pradera,
gobernadora del que pase,
del que le hable y que la vea.”

Tomado de «La flor del aire» de Gabriela Mistral

Resumen

Existe una manera de utilizar el color como remedio de forma sencilla y adaptable a cualquier presupuesto, situación y decoración posible: ocho colores para cuatro zonas vitales para el dinero.

Los puntos cardinales

No hay nada más sencillo de identificar, en casa o en tu habitación, que los 4 puntos cardinales. Incluso con tu móvil puedes utilizar una brújula.

Se trata de ubicar, desde el centro –de casa, de tu oficina o local o de tu habitación–, los cuatro puntos en la pared, muy sencillo. Tienes, incluso, un margen de 1 metro para trabajar, de lado a lado.

Los colores y el simbolismo
  1. Norte – acción (Negro y azul oscuro)
    Aquí apoyas tus decisiones. Ten en cuenta que la forma no las juzga, lo que decidas es.
  2. Oeste – formación (Amarillo y blanco)
    Aquí apoyas tu creatividad si estás en positivo o eliminas el miedo, si estás en negativo.
  3. Sur – creación (Rojo y fucsia)
    Aquí apoyas la creación de lo que has pedido y es cuando puedes darte cuenta si lo que decidiste es lo que querías.
  4. Este – emanación (Verde o marrón)
    Es entonces cuando necesitas fuerza, y aquí la apoyas. Recuerda, necesitas fuerza te guste o no lo que has creado.

Sencillamente incluye objetos y detalles de esos colores respetando tu presupuesto, tu decoración y tus creencias. Una cinta, un marco de un cuadro o simples cojines o alfombrillas te servirán para alinear tu espacio con cada dirección.

Algunas notas extras
  • Las plantas y las flores funcionarían bien, puedes aprovechar otros objetos de colores que estén en otros lugares de tu casa, colocándolos donde corresponde por su color.
  • Los objetos pueden estar en la pared, sobre un mueble o en el suelo. 
  • Las sábanas salva-colcha, edredones, lámparas y si resulta que en cada punto ya hay una cosa de ese color, pues ya está.
  • Aplica esto en tu casa, tu habitación, en tu sala de trabajo, segunda residencia, local o en tu negocio.